El Presidente de la República de Cabo Verde Jorge Carlos Fonseca, respondió ante un grupo de periodistas; las diferentes interrogantes sobre la situación actual del embajador de Venezuela Alex Saab.

En esta entrevista el mandatario dejo muy claro que no es su responsabilidad, cumplir la orden de la ONU sobre el proceso de extradición de Alex Saab.

Dijo que solo hay un órgano en Cabo Verde capaz de hacer cumplir, o no, la orden del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre el ilegal proceso que le llevan por orden de EEUU.

Presidente de Cabo Verde y Alex Saab

Hablando con periodistas en la ciudad de Praia, Jorge Carlos Fonseca descartó cualquier responsabilidad y legitimidad del Jefe de Estado, el Primer Ministro o el Ministro de Justicia para tomar tal decisión.

El Presidente de la República dijo que, en un sistema como Cabo Verde, el juez está por encima de todo y todos; ya que solo él tiene poderes jurisdiccionales para que alguien sea arrestado o liberado.

Además afirmo que, teniendo una opinión sobre este tema, no vale absolutamente nada ante la jurisdicción del TC.

A continuación la conversación del Presidente de la República Jorge Carlos Fonseca, con periodistas sobre el caso Alex Saab:

“Señor Presidente, hay un tema del que nadie habla o del que se habla poco a nivel oficial, pero del que los caboverdianos desean escuchar, que es la cuestión del proceso de extradición del Sr. Alex Saab. Todo comenzó con una decisión política del Gobierno de aceptar, bilateralmente, una solicitud de los Estados Unidos para la extradición de este ciudadano venezolano. El asunto fue entregado al Ministerio Público que, como titular de la acción penal, lo llevó a los tribunales, que es la valencia independiente de nuestro sistema judicial. En los últimos días, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha decidido, además de solicitar toda la asistencia médica especializada para el Sr. Alex Saab, recomendar a Cabo Verde la suspensión de todo el proceso hasta que se analice y haya una decisión sobre el nivel de ese órgano. ¿Crees que Cabo Verde debería cumplir con estas recomendaciones?

Lo que puedo decir en este momento es esto: como Presidente de la República, sigo este expediente. Y sigo, no sé si puedo decirlo a diario. Lo hago de la manera, por los medios y con quien debo acompañar. Hace unos días, a petición mía, el Fiscal General de la República (PGR), y yo hablamos con él sobre este expediente. Y cuando hablo con la PGR trato de saber el estado en el que se encuentra el caso y me enteré de que es en un recurso que se está analizando y que será decidido por el Tribunal Constitucional (TC). Por lo tanto, el proceso tomó algún tiempo, tuvo varios incidentes procesales, ya ha sido objeto de decisiones de la Corte de Apelaciones de Barlovento (TRB), hubo apelaciones ante la Corte Suprema de Justicia (STJ), regresó a la Corte de Apelaciones, hubo una nueva decisión de apelación, regresó a la Corte Suprema y tengo la información de que ya ha habido 6 solicitudes de hábeas Corpus.

Actualmente, el proceso se encuentra en el TC, que es una jurisdicción constitucional autónoma. Por lo tanto, la gente tiene que entender, y creo que todo el mundo se da cuenta, es decir, que no hay nadie que esté conectado con el proceso que no sepa que ni el Presidente de la República, ni el Primer Ministro ni el Ministro de Justicia pueden intervenir o suspender nada de un proceso que está en los tribunales. No puedo estirarme más. Como Presidente de la República, supongamos que, incluso si pensé que hay problemas de justicia, injusticia, legalidad o ilegalidad, no tengo manera de intervenir. No puedo. ¿Cómo intervengo? ¿Hacer un decreto presidencial? Hay un principio que incluso aprendimos en las Facultades de Derecho y que, como profesor, enseñó a los estudiantes, con una formulación muy simple: los actos de arresto, detención y liberación son actos materialmente jurisdiccionales. Esto significa, en un sistema como el nuestro, que solo un juez puede arrestar o liberar porque solo él está equipado con los poderes jurisdiccionales para retirar o devolver la libertad. Puede haber países donde esto sea posible. Pero no en Cabo Verde”.

Con estas declaraciones es evidente, que estas acciones son ejecutadas por órdenes del gobierno de Estados Unidos; que con la ayuda del gobierno africano de Cabo Verde puedan mantener el acoso y persecución  al embajador Alex Saab, violando todos los convenios internacionales, como la convención de Viena.