Mediante un comunicado Rusia rechazó todas las acciones tomadas en el caso del Enviado Especial de Venezuela Alex Saab; detenido ilegalmente el pasado 12 de junio cuando realizaba una misión especial humanitaria en ruta hacia Irán, y su avión solicitó permiso para aterrizar y repostar.

El comunicado fue publicado en la página web oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, sobre la situación que vive el embajador Alex Saab actualmente en la isla africana de Cabo Verde, por una solicitud de extradición presentada por los Estados Unidos.

Cabe destacar, que Cabo Verde al detener ilegalmente a Alex Saab, rompió las reglas que han regido el movimiento de diplomáticos y agentes políticos durante muchos años.

Rusia se pronuncia en caso de Alex Saab

Luego de las ilegalidades denunciadas por la defensa del embajador Alex Saab, Rusia se pronuncia sobre el caso; y argumenta que, si bien, el capturar en terceros países “bajo acusaciones inventadas por las agencias policiales estadounidenses” se ha convertido en una “tarjeta de presentación” de los EEUU; con el caso del Enviado Especial se crea un “desastroso” precedente para la extradición de una persona autorizada con estatus diplomático.

Por tal razón, Rusia condena “enérgicamente estas acciones, cuyo trasfondo politizado no suscita ninguna duda” y alerta que la pretensión de las autoridades estadounidenses; de obtener la extradición de un diplomático, a un tercer país puede tener un impacto negativo en las relaciones internacionales y “está cargado de un ‘efecto boomerang’ para cualquier país”.

A continuación presentamos el contenido del comunicado, publicado Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia:

Nos gustaría llamar su atención sobre la atroz situación en torno al enviado especial venezolano Alex Saab, quien en junio de 2020, a pesar de tener un pasaporte diplomático, fue detenido por una solicitud de extradición a los Estados Unidos durante un aterrizaje técnico de su avión en Cabo Verde.

La práctica de capturar a ciudadanos de otros Estados, incluida la Federación de Rusia, en terceros países bajo acusaciones; inventadas por las agencias policiales estadounidenses, se ha convertido en una notoria “tarjeta de presentación” de los Estados Unidos. Ahora en Washington, aparentemente, decidieron “pasar a un nuevo nivel”, creando un precedente desastroso para la extradición de una persona autorizada con estatus diplomático.

Condenamos enérgicamente estas acciones, cuyo trasfondo politizado no suscita ninguna duda. Consideramos inaceptables los intentos de aplicación extraterritorial de la legislación estadounidense, incluso para ajustar cuentas políticas con gobiernos “objetables” mediante la represión contra sus funcionarios. Al mismo tiempo, se ignora el carácter humanitario de las actividades de Alex Saab, quien realizó una misión para recibir asistencia en la lucha contra la infección por coronavirus. Esto vuelve a poner en relieve el doble rasero de Washington, que critica incansablemente al Gobierno de Nicolás Maduro por “el sufrimiento del pueblo venezolano”.

Estamos convencidos de que el deseo de las autoridades estadounidenses de obtener la extradición de un diplomático; a un tercer país puede tener el impacto más negativo en las relaciones internacionales, y está cargado de un “efecto boomerang” para cualquier país, incluido el propio Estados Unidos, como así otros Estados involucrados; en juegos peligrosos con el derecho internacional.