Hace casi un año, el 12 de junio de 2020, Alex Saab fue sacado de un avión ante una demanda de Estados Unidos para su detención, durante una parada para repostar en la República de Cabo Verde, una pequeña y muy pobre nación insular archipiélago frente a la costa occidental de África.

Saab, embajador venezolano ante la Unión Africana, se encontraba en una misión humanitaria en Irán en el momento de su detención para organizar envíos de emergencia de alimentos, medicinas y suministros esenciales para Venezuela.  Retenido en Cabo Verde desde entonces, Saab ha permanecido durante meses en prisión en total aislamiento y oscuridad y ha sido torturado.

Secuestro de Alex Saab y Estados Unidos

El caso de Alex Saab ha recibido cobertura internacional, especialmente de los medios de comunicación africanos, y mucha atención en Venezuela, pero en los medios corporativos de Estados Unidos casi no ha habido cobertura. (Véase orinocotribune.com de Venezuela, 21 de mayo) Se están preparando urgentemente planes para una gran campaña internacional en defensa de Saab.

Saab nunca trabajó en EE.UU., nunca vivió en EE.UU. y no participó en ninguna transacción que incluyera a EE.UU. Cada aspecto de la incautación y el trato abusivo de Alex Saab viola el derecho internacional.

Si el gobierno estadounidense consigue ganar su demanda de extradición de Alex Saab a Estados Unidos, Washington podría envalentonarse para confiscar, acusar y extraditar a cualquier persona en cualquier lugar. Este secuestro es un escalofriante recordatorio del tristemente célebre programa estadounidense iniciado en 2001 de entregas secretas y desapariciones de cientos de personas en todo el mundo, algunas de ellas retenidas durante años sin juicio.

El hecho de que Saab sea un diplomático acreditado hace que esta violación de la inmunidad diplomática garantizada internacionalmente sea ominosa. Aunque los diplomáticos pueden ser expulsados de un país, se considera que no son susceptibles de ser demandados o enjuiciados según las leyes de cualquier país.

Las sanciones impuestas por Estados Unidos a Venezuela, Irán y otros 37 países son ilegales y violan el derecho internacional y la Carta de la ONU. Destinadas a desestabilizar un país mediante el sabotaje económico, las sanciones crean hambrunas y escasez de suministros esenciales para atacar a la población civil.

La solicitud de extradición es totalmente ilegal, porque no existe ningún tratado de extradición entre Estados Unidos y Cabo Verde. Cabo Verde es un país subdesarrollado cuya población de 561.000 habitantes se reparte en 10 islas volcánicas y que importa el 90% de sus alimentos.

Estados Unidos apunta a Venezuela

Estados Unidos ha intentado detener el envío de cualquier tipo de suministros a Venezuela durante años y ha apuntado especialmente a un programa de entrega directa de alimentos, casa por casa, llamado Programa CLAP. Este terrorismo económico estadounidense priva a los venezolanos de alimentos.

Estados Unidos tiene acusaciones desde hace tiempo contra Alex Saab por su continuo papel diplomático de comprar suministros esenciales para Venezuela, calificando su trabajo de “lavado de dinero”. Sin embargo, en marzo, después de tres años de investigaciones, los fiscales suizos no encontraron pruebas suficientes para procesar a Saab.

La falsa acusación contra Alex Saab, así como los casos similares contra Mun Chol Myong, de Corea del Norte, y Meng Wanzhou, ejecutiva de Huawei, de China, implican a personas dedicadas al comercio internacional perfectamente legal, no al comercio estadounidense. (thegrayzone.com, 27 de abril)

Cabo Verde es miembro de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO). Este organismo ordenó la liberación inmediata de Saab en marzo. Pero bajo la presión de Estados Unidos, Cabo Verde aún no ha respondido a la CEDEAO y está preparando un juicio de extradición.

El caso de Saab ha causado sensación en el continente africano, donde 15 países africanos ya están sometidos a sanciones de Estados Unidos. También ha tenido eco en Irán, país sancionado por Estados Unidos, y en Venezuela, donde las campañas en las redes sociales y las manifestaciones han exigido la liberación de Saab.

Una campaña a favor de la liberación de Alex Saab de medio millón de mensajes en Twitter llevó a Twitter a censurar y suspender más de 1.500 cuentas. A pesar de los agresivos esfuerzos por silenciar el apoyo, la campaña internacional está creciendo,

Los defensores de Saab presentaron los hechos de su caso en una mesa redonda celebrada el 19 de mayo, en la que participaron dos de los abogados de Saab, el caboverdiano Geraldo da Cruz Almeida y el nigeriano Femi Falana, además de los activistas William Camacaro, John Philpot, Stanfield Smith y Sara Flounders (autora de este artículo). Se transmite no sólo en Estados Unidos, sino en países de América Latina, África y Asia Occidental, con traducción simultánea al inglés, portugués y español.